De la ciudad
no puedo decir nada,
porque llegué dormida
como quien llega al mar
a no pensar
es como
un sueño largo,
uno no sabe nunca
cuándo va a bostezar
y empieza el despertar
De la ciudad
no amo
a los que dicen
que quieren regresar,
la ciudad
se hizo para hablar,
el mar para callar
En la ciudad
sólo viven los que tienen valor
para no regresar,
a morderse los sueños en el mar






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